VESTIDOS CORTOS DE MUJER

Mostrando 1 - 17 de 17 items




Vestidos cortos para el día a día y las ocasiones especiales 

Por la rodilla o a medio muslo, los vestidos cortos son una de las prendas estrellas para aquellas mujeres que se quieren sentir sexys sin perder la comodidad. En verano son el complemento perfecto para no pasar calor y lucir el moreno de las piernas, pero en invierno tampoco deben quedarse en el armario, pues combinan a la perfección con medias y botines.

Vestidos cortos para lucir cuerpazo y no perderse la fiesta 

Aunque puede haber fiestas a cualquier hora del día, lo más común es que estas surjan en horario nocturno o por la tarde, dos ocasiones perfectas para lucir cuerpazo con un vestido corto. 

La época del año también es importante para saber de qué color lucimos nuestro vestido corto, por ejemplo, en verano y primavera es más bonito lucir colores más brillantes o estampados florales, mientras que en otoño – invierno son mejores los tonos tierra o más oscuros. 

Además, en épocas de calor siempre son más cómodos los cortes que quedan sueltos y los escotes más pronunciados tirando de diseños con tirantes finos o los hombros al aire tipo mesonera. 

En invierno, tenemos que acordarnos de que no solo debemos pensar en el vestido, sino también en el color de las medias, los zapatos y el abrigo o chaqueta con el que vamos a combinarlo. En general, los botines siempre son una buena opción, así como las gabardinas o chaquetas largas. 

Un vestido corto para la invitada de boda más atrevida 

A pesar de que lo más habitual en las bodas es lucir diseños que lleguen hasta el suelo, ahora que las bodas han dejado atrás las iglesias y la formalidad absoluta para experimentar con lugares de ensueño, como una playa, y divertidos cócteles que pueden durar toda la noche, lo mejor es que las invitadas se atrevan a cambiar la etiqueta.

Los vestidos cortos siempre le añaden un toque desenfadado a tu look y te permiten lucir tu cuerpo sin complejos. Ya que es una boda y, aunque no pretenda ser formal lo es, las mejores opciones son los vestidos ajustados con un corte no demasiado por encima del medio muslo. 

Con el escote se puede jugar, aunque debemos intentar que no sea muy pronunciado ya que la principal ventaja de los vestidos cortos es la de lucir pierna. Podemos optar por un clásico palabra de honor, pero si es entretiempo y hace frío hay muchas opciones con media manga o manga larga, elegantes y que “abrigan”. 

No te olvides de combinar tu vestido con un taconazo, ya sea con una fina sandalia para el verano o un elegante zapato de salón para épocas con más frío. Por otro lado, los chales o chaquetas de más largura que el vestido siempre son la mejor opción para taparnos los hombros en casa de que bajen las temperaturas. 

Vestidos cortos, un toque elegante y atrevido

Que no te engañen, la largura de tu vestido no te sumará o te restará elegancia. Aunque es cierto que la elegancia se suele asociar a los vestidos largos y ajustados, un vestido corto al más puro estilo “Little black dress” te convertirá en la elegancia personificada sin perder ese toque juvenil y atrevido que siempre otorga el ir luciendo piernas.

Los tonos oscuros siempre son los más sencillos de combinar y de asumir como “elegantes” pero ya que nos atrevemos con un vestido por encima de las rodillas, ¿por qué no probar con colores más brillantes como el rojo o los estampados de lunares?